Con el 75 aniversario, La Montserratina decidió encender un nuevo capítulo en su historia. Bajo el concepto FUEGO, la marca transformó su imagen en un lenguaje minimalista, donde el negro y el naranja se convirtieron en símbolos de actitud y modernidad. El texto tomó protagonismo como statement, apropiándose de una palabra sencilla pero poderosa que conecta con lo emocional, lo cultural y lo parrillero.
Más que un recurso visual, FUEGO se convirtió en un grito de identidad que rejuveneció la marca, haciéndola relevante para nuevas generaciones sin perder su esencia artesanal y parrillera.
