MiGurt se enfrentó al reto de lanzar un nuevo sabor, Pie de Limón, en un mercado de yogures muy competitivo y fragmentado. La marca buscaba ir más allá de un simple lanzamiento y posicionar este nuevo producto en el territorio de la indulgencia y el placer. El desafío era transformar un postre tradicional de ocasiones especiales en un antojo accesible y cotidiano, capaz de generar conversación y deseo. La campaña se basó en el insight de que los antojos son impulsos espontáneos, y MiGurt aprovechó esta idea para democratizar el sabor de Pie de Limón, haciéndolo disponible para satisfacer esos deseos repentinos.
La idea central de la campaña fue convertir el antojo en el concepto creativo de MiGurt: “Cuando hay ganas, MiGurt está ahí”. Para ello, se diseñó una estrategia en tres etapas. La fase de Intriga buscó generar expectativa y conversación sobre la novedad. Luego, el Lanzamiento irrumpió con fuerza, mostrando el nuevo sabor, activando a influencers y creando contenido interactivo para posicionar el producto. Finalmente, la fase de Refuerzo sostuvo la conversación con piezas audiovisuales que destacan la cremosidad y el sabor, manteniendo vivo el deseo de consumo.
Los resultados de la campaña fueron significativos, alcanzando 1.424.319 cuentas en redes sociales y generando 8.287 interacciones. Se logró un engagement del 0,58% y un 98% de comentarios espontáneos positivos, lo que demostró una gran aceptación por parte de la audiencia. El sabor Pie de Limón se posicionó con éxito como un antojo cotidiano y emocionalmente deseado, validando así la entrada de MiGurt al segmento de postres.
Este caso debería ganar el premio porque MiGurt no sólo lanzó un nuevo sabor, sino que redefinió su rol en la categoría, transformando un insight poderoso en un territorio creativo que revitalizó el discurso del yogur. La marca conectó con audiencias jóvenes a través del deseo, la espontaneidad y el disfrute, logrando diferenciar el sabor de Pie de Limón como un postre irresistible, generar expectativa antes del lanzamiento e impulsar la prueba de producto. La estrategia, ejecutada en tres fases claras, aportó frescura e innovación al mercado, instalando una narrativa más humana y espontánea en el consumo de yogur.
